Tengooo y lo que tengo lo mantengo a base de amor y fe….
Tengo una maleta, tengo días para mí, tengo muchos abrazos, tengo ilusiones, tengo calma, tengo silencio, tengo palabras bonitas, tengo pan, tengo castañas, tengo luz, tengo, tengo, tengo y sino me lo invento… y teniendo lo mío así no dependo….
Tengo un duende, tengo mar, mucho mar, tengo memorias del desierto, tengo amor de lava, tengo libros por leer, tengo papas con mojo, tengo un buho, tengo un bosque, tengo un bárbaro, tengo kilómetros y tengo combustible.
Tengo un puerto en mí y un barco amarrado en Puerto Presente.
Hace unos días mi amiga Ester me regaló un momento único que me llenó de energía: recorrer mi ciudad en bici. Creo que no subía desde hace 15 años y hasta me daba algo de cosilla subirme pero una vez empecé a pedalear, la vida cobró una nueva dimensión.
La brisa de otoño (aun cálida), los retazos de conversaciones, la velocidad, el equilibrio, la diversión… La vida en estado puro.
¡Que bonito fue pedalear sobre el presente!
Cómo me hubiera gustado comenzar a volar mientras pedaleaba…
Quizá la próxima vez y si llevo unos globos… 🙂
Ahora mismo estoy dando prioridad a mi blog sobre un montón de cosas que tengo por hacer. Llevo días con posts en la cabeza que si no escribo se evaporan y me da pena. Llevo días con ganas de comunicar y compartir, pero las circunstancias me hacen fluir rápido y sin pausa, como el cauce de una cascada.
Hoy es mi último día de trabajo. Por fin he conseguido un trabajo nuevo, y comienza un nuevo capítulo de mi vida, lleno de retos, ilusiones y esperanza. Esto es material para otro post que tengo en mente e intentaré dejar bocetado o programado para publicar; no quiero amontonar todas mis vivencias recientes y comunicar a trompicones!
A veces la vida lleva un ritmo que te cuesta seguir. Es una cadena de acontecimientos uno tras otro. Ya lo digo con frecuencia… Estonosepara estonosepara…
No tenemos otra opción más que fluir, al ritmo trepidante de la vida en unas ocasiones, y al ritmo pausado y sereno en otras.
En unas horas comenzaré 2 semanas de desconexión. Descubriré nuevos paraísos atlánticos la primera semana y me dejaré abrazar por mi tierra meiga y su aroma de castañas y tierra mojada en la segunda semana.
Sigamos fluyendo… Salud, poesía y energía para vosotros.
La semana pasada me escapé a Cádiz por trabajo. Conseguí llegar antes de ponerse el sol y antes incluso de entrar a mi hotel, fui rauda y veloz a la playa de la Caleta para ver la puesta de sol. Cádiz me encanta, por su luz y esa energía atlántica que la rodea. Esa tarde había nubes y la puesta de sol no fue tan fotogénica como en otras ocasiones, pero si era increible el rugido del mar que me rodeaba y como el cielo gris se iba tiñendo de colores tras la marcha del sol.
Me quedé hasta bien entrada la noche y el cielo me regaló una lluvia regeneradora que me hacía cosquillas en la cara. Llegué tan empapada al hotel que alguna persona con quien me crucé me miró sorprendida, y es que mi pelo parecía salido de la ducha!
Al día siguiente trabajaba todo el día, y aunque comenzó lluvioso, el día quedó espléndido. Así que antes de volver a casa en coche, no pude resistirme a ver un nuevo anochecer en la Caleta, este sí luciendo en un cielo prácticamente despejado.
Me gustó que más personas se sentasen también a disfrutar del simple momento de contemplar la caída del sol. Deberíamos buscar estos momentos para nosotros más a menudo…
Como prometí a Sarita, aquí os dejo las imágenes de mis anocheceres en la Caleta. Os deseo un feliz comienzo de semana, en que espero amanezcan grandes sensaciones…
La búsqueda de agua en el desierto tiene éxito y junto con el principito, encontramos un pozo en mitad del desierto. No es un pozo convencional sino un clásico pozo con su roldana, su cuerda y su cubo. El agua que bebemos del pozo hace algo más que saciar nuestra sed…
Me encanta este capítulo, es muy especial y contiene una sensibilidad infinita que espero haber transmitido aunque sea un poquito. Ya solo nos queda una entrega más y terminamos el Principito! Es una mezcla entre pena y satisfacción… 🙂
Creo que si tuviera que definir mi vida con una palabra, esta sería: estonosepara…
Mi último mes y medio ha sido desenfrenado y se puso en marcha un proceso que llegará a su fin para dar lugar a nuevas aventuras, todas motivadoras y excitantes.
Ayer tuve mi primera visita a un nuevo homeópata. Solo había ido una vez a otro médico y no me aportó mucho, pero en este caso, ya lo conocía por mi mejor amiga y decidí dar el paso y cuidarme un poquito. Las 3 horas que pasé con Pepe fueron sin duda excelentemente invertidas. De allí salieron muchas reflexiones, muchas.
Juntos, fuimos desentrañando lo que soy, poquito a poquito, y aun nos queda mucho por hacer. Somos maravillosamente complejos, pero que le vamos a hacer! Es parte de nuestro encanto.
Emociones, malestares somatizados, etiquetas, sueños, deseos, cuerpo, posturas, historia familiar, costumbres alimenticias, manera de dormir…. Tratamos tantas cosas y todas hablaban de mi. Es un tema para profundizar y seguir tirando de los hilos del autoconocimiento.
Pepe me enseñó también un sencillo esquema sobre las figuras que representamos en nosotros mismos, el Padre, el Niño y el Adulto que pone orden entre ellos. P-A-N. Todo en un equilibrio. El padre exigente será aplacado con el adulto coherente. El niño que solo quiere jugar y no enfrentarse será educado por el adulto. Todo en una justa medida, trabajar y jugar. Vivir.
Aprendí algo que intuía… Que mis molestias digestivas están vinculadas a algunas cosas que me cuesta digerir. Que hay ocasiones en que debo cortar el vínculo entre pensamento y sentimiento y no dejarme llevar por la emocionalidad. Que los cambios los anhelo tanto como los temo, necesito su evolución pero a la vez me inquietan los procesos. Que la flor pulsatilla necesita separarse de su cuna para lucir hermosa.
Todo esto ocurrió al final de un lunes laaaaaargo que comenzó a las 2am, cuando la policia me despertó para decirme que habían intentado robar en mi coche, roto el cristal y revuelto por dentro.
Hay que ver qué completitos pueden ser algunos días…
Hoy con Katre me descargo y disfruto el nuevo single de Sabina, adelanto de su nuevo disco Vinagre y Rosas. Ha sido todo un regalo, que os dejo para disfrute de Sabineros y amantes de la poesía urbana del Maestro. Mi día hoy es intenso pero lo he comenzado saboreando un Tiramisú de Limón…
«Hice un solo desafinado
con las cenizas del amor
las verbenas del pasado
gangrenan el corazón.
Acórtate la falda nueva
despiértate al oscurecer
túmbate al sol cuando llueva
no desordenes mi taller
Tiramisú de limón
helado de aguardiente
muñequita de salón
tanguita de serpiente…»
Mens sana in corpore sano.
Después de unas semanas de locura, entre momentos sociales y el ajetreo habitual de mi propia vida, me he planteado un objetivo para esta semana. Quiero cuidar más mi alimentación.
No puede ser que lleve semanas sin apenas cocinarme algo en condiciones, sobreviviendo con el caldo galego congelado de mi madre, pasta y platos improvisados. No no no… Quiero que las frutas y verduras vuelvan a mi dieta. Y por eso hoy me he dedicado la tarde a mis labores. He ido a la frutería, me he aprovisionado y me he cocinado dos ricos purés con todo mi amor.
Quiero que la energía me acompañe en los tiempos que están por venir, llenos de cambios y nuevas ilusiones, que espero compartir llegado el momento, cuando mis proyectos alcancen su punto de cocción.
A veces cuesta imaginar lo sabroso que puede llegar a ser un plato, sin idealizarlo ni apresurar su cocción. Nuestra paciencia y buen hacer serán la herramienta clave junto con los mejores ingredientes de nosotros mismos. Yo seré mi cocinera y me alimentaré de naturaleza, ilusión, valor, pasión y coraje, siempre siempre condimentando con ganas de vivir.
Podemos cocinarnos tantas cosas… Hoy las mismas verduras con las que hago un puré, pueden hacer mañana un pisto, un curry y aquello que queramos imaginar. Podemos simplemente cambiar el condimento y todo sabrá distinto.
Mira en tu armario de especias… ¿que te apetece ponerle a la vida?
Yo hoy lo tengo claro: jenjibre y nuez moscada, como he puesto a mis verduras. ¿Y tú?
Después de unos días de ausencia, vuelve el principito para hablar por mí.
El agua se ha terminado. Acompañan a su búsqueda los recuerdos, la melancolía, la reflexión y lo intangible. Buscamos un pozo en el desierto… ¿vienes con nosotros?
Just sitting, waiting, wishing things will change soon…
Atrayendo aquello que deseo. Sin perder la fe ni la energía.
Confiando en mí y en mis posibilidades, en todo lo que quiero y merezco. Autodependiente.
Todo llegará, en su momento. Todo es posible.
Trabajando en mí y dejando estar a los demás.
Sin (re)celos ni inseguridad.
Limpia.