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Desde mis Brumas Divagaciones

Aceptación Vs. Resignación

No hace mucho que me encontré con una interesante conversación sobre mi situación actual y hablando sobre ciertas dudas que envuelven mi mundo salió a colación la diferencia entre Resignación y Aceptación, conceptos muy frecuentemente confundidos. El hecho de plantearme sus diferencias me hizo ver más allá y analizarlos un poco…

aceptación
f. Recibimiento de forma voluntaria de una cosa

resignación
f. Capacidad de aceptación de las adversidades

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A primera vista parece obvio que resignarse es simplemente aceptar las adversidades, las cosas contra las cuales no podemos hacer nada… y ahi precisamente comienza el dilema: ¿somos realmente conscientes de cuándo estamos aceptando algo o cuando estamos resignándonos?

Si nos tomamos un minuto para pensarlo, es posible que en algunos momentos digamos que aceptamos algo cuando en realidad nos estamos resignando a ello, creyendo que no podemos hacer nada. Y es que a veces la comodidad, los miedos, nos aferran a los “imposibles” y establecemos límites nosotros mismos.

Aceptar una realidad es asumirla en su totalidad, voluntariamente, en sus cualidades positivas y negativas, en todo lo que conlleva, sin rencores, ni sentimientos arrastrados. Por ejemplo: Aceptamos que alguien no es como nosotros y respetamos su forma de ser, sin pretender cambiarle, o convencerle de nuestras posturas.

Resignarse implica una aceptación incompleta, bien porque realmente no podemos hacer nada para cambiar una situación, o bien porque interiormente no nos vemos capaces de hacerlo. Está ligada a la frustración y la pena, supone una barrera interior. Por ejemplo: Nos resignamos con una relación X porque creemos que simplemente no podemos aspirar a más, pero este hecho, al no ser un hecho aceptado (y previamente elegido por nosotros) supone un lastre.

Personalmente, al reflexionar sobre el tema he tenido (y tengo) muchas comeduras de cabeza sobre si acepto o me resigno con determinadas situaciones. Con frecuencia, una mala autoestima puede llevarte a asignarte determinadas tareas que no deseas, a cargar tu moch¡la emocional, a simplemente creer que algunos roles vienen contigo, “de serie”; y sólo cuando te planteas seriamente qué es lo que realmente deseas, comienzas a aceptar…

Y a ti este tema… ¿te da qué pensar? 🙂

PS:
Mi blog está en plena cuesta de enero y los visitantes…. yo no me resigno… lo acepto! jajaja…


14 respuestas a «Aceptación Vs. Resignación»

Mmmmmm, me considero una persona más de aceptar que de resignarse, la verdad. Pero quizás tuviera que hacer una reflexión más interna para averiguarlo.
Cuando aceptas puedes dejarte llevar por la situación en vez de resisitirte, y eso facilita mucho.
Besotes =**

Realmente es un tema que da mucho que pensar…
Aceptación y resignación, separadas por una delgada línea…, ¿Qué nos hace estar a un lado o al otro?

Tras leer tu reflexión sobre el tema, me he preguntado qué hay diferente dentro de mí cuando acepto algo, o cuando me resigno ante algo.
Fíjate bien en la forma de expresarlo al escribirlo: “aceptar algo” / “resignarse ANTE algo”
Cuando aceptas, hay igualdad, tus energías son las necesarias para afrontar la situación; cuando te resignas, hay debilidad, derrota, tus energías no son suficientes para afrontar la situación.
En mi caso podría decir que, la diferencia, radica en la capacidad y/o el espíritu de lucha.
Cuando acepto algo, se que lo hago por voluntad, y aunque podría luchar por cambiarlo, no lo hago. Dispongo de energía para afrontarlo, para cambiarlo; pero considero que es justo tal y como esta, es como debe ser.
Cuando me resigno ante algo, se que no lo puedo afrontar, mi energía es insuficiente y la lucha inútil; aunque la situación me parezca injusta, me siento incapaz de cambiarla.

Para mí, aceptar es tener una opción, y decidir si hacer uso de ella o no; resignarse es no tener opción.

Es posible que, manteniendo vivo nuestro espíritu de lucha, nuestras ganas de luchar por lo que realmente queremos y valoramos; nuestro camino se llene de opciones a la hora de enfrentarnos a las situaciones, opciones que podremos usar o no, opciones que nos darán la sabiduría y la fuerza necesaria para Aceptar, en lugar de arrodillarnos derrotados…, de Resignarnos.

Bruma, que no decaiga tu espíritu de lucha, así te será más fácil aceptar…, cuando sea necesario.

Mi punto de vista es este:
Cualquier situación que creas que no puedes cambiar crea frustración, y en esos casos hay dos maneras de actuar, con resignación o con aceptación.
La resignación es sumisión, es hacer algo o ceder y no aceptar que estamos frustrados ante algo. este modo de actuar a la larga puede causar muchos problemas.
La aceptación en cambio es reconocer la realidad y de este modo favorecer la individualidad de cada persona.
hay un par de parrafos que he leido que me parecen muy interesantes.
“En las parejas tormentosas no hay aceptación de que el otro es como es, que sus deseos son SUS deseos. Por el contrario, se le quieren imponer los propios como si fueran grandes verdades. A su vez, el otro miembro de la pareja, vive la misma realidad: sus deseos y proyectos son los auténticos y verdaderos, no los del otro. Si por imperio de las circunstancias uno tiene que ceder su deseo en aras del proyecto del otro, no se lo hace con gusto, con esa condición del amor que es la renuncia, sino con fastidio, con refunfuño, esperando consciente o inconscientemente una reparación.”
“En las parejas trascendentes, en cambio, como se respetan las individualidades, se aceptan los deseos del otro eligiendo participar en ellos o no. Esto da lugar a un enriquecimiento mutuo por cuanto se llegan a compartir experiencias, relacionadas con el cumplimiento del deseo del otro, que nunca se vivirían de otra manera. En la pareja tormentosa, al adherirse al proyecto del otro o al atacarlo pero cediendo al fin, no hay enriquecimiento por cuanto se “participa de mala gana”. No hay, entonces, una asimilación de esa experiencia. En la pareja trascendente, aunque no haya aspiración de tal o cual cosa, hay un profundo y auténtico anhelo de compartir la experiencia de realizar tal proyecto sabiendo que, al hacerlo, se están creando las condiciones para contribuir a la felicidad del otro”

Emilio Jorge Atognazza

Creo que en el fondo la resignación es una especie de derrota, y no nos gusta, así que la camuflamos con excusas. Muchas veces la resignación no es una opción, es la única salida, pero muchas veces abandonamos la lucha y no cuesta asumir que no estamos dispuestos a luchar.

Podemos llamarlo de muchas formas, pero todos en algún momento, nos resignamos.

Da que pensar y mucho… Todos nos hemos resignado alguna vez, algunos demasiadas, hasta que te das cuenta y pasas a la aceptación, si así lo deseas, y con ello aprendes y creces. La mayoría de las cosas que no salen como queremos nos hacen resignarnos, la diferencia empieza cuando entendemos que no todo puede salir exactamente como queremos, pero que aún así, puede salir parecido y aceptamos lo que viene con sus pros y sus contras, sacando partido de ambas cosas.
Difícil de explicar todo esto, porque creo que es muy difícil distinguir en nuestro fuero interno qué estamos haciendo… pero creo que, como dices, quien se resigna sufre y llora y quien acepta, asume, emprende y crece.
Besitos en esta cuesta de enero (ya está a punto de acabar ;))

No me resigno pero si le damos vueltas, encima, entonces se hace más dificil saber si lo que tenemos en la cabeza es una aceptación o no.

niña….yo ando igual…
no saco tiempo para casi nada…acumulo visitas pendientes….email por contestar etc…..
no puedo oir tus musicas PORQUE ES TARDISIMO…asi k te dejo “MEDIO VISITAR”

ME KEDO AKI MISMO..EN UNN LAITO DUERMO…Y MAÑANA SIGO …..
MUASKKKKKKKKKKKKKKK

Hola Bruma!! Disculpa el silencio tan largo en comentar en tus posts, anduve con muchos cambios y no me quedaba tiempo ni para respirar.

Y con respecto al tema, las experiencias son lecciones de la vida, si las aceptamos aprendemos la lección que se nos presentó, si nos resignamos no lo hacemos, y al no hacerlo cerramos muchas puertas internas dentro de nuestro camino a la evolución como seres humanos.

Te mando un beso enormeeee y disculpa la ausencia.

PD: cambié mi cuenta de correo de gmail, por favor si puedes agregarme a tu gtalk, te estaré agradecida. (michelle)

Es un tema realmente interesante!!! Nunca me había parado a pensarlo (y eso que soy de pensar mucho en este tipo de matices). El límite entre aceptación y resignación es muy fino. En general creo que intento aceptar voluntariamente las cosas pero siempre te queda algo que te incomoda.

Pensare en ello…

Besos

Gracias a todos por vuestros comentarios! Me han aportado muchísimo….

@ Mujer Sonriente, estoy de acuerdo, dejarse llevar facilita un transito más natural de las situaciones… aceptarlas…
¡Nchi! =)*

@ Inguz, comparto tu opinión y me encanta lo que me has transmitido de la forma de decirlo… Y gracias por tu fuerza, no decae mi espiritu de lucha, no te preocupes… hay dias y dias… 🙂

@ Blas, realmente me has impresionado, no es frecuente que elabores tanto las respuestas, me tienes que decir donde lo has leido… Un abrazo…. grande…

@ Blasfuemia, nos resignamos a menudo sí… y considerandolo como un fracaso y teniendo en cuenta lo que nos cuesta asumirlos, es relativamente normal el buscar alguna excusa que lo justifique…
Un abrazo, nena.

@ Sula, yo aún sigo rayándome con el tema… 🙂 Sobre todo cuando vives una determinada situacion y piensas, ¿acepto o me resigno?

@ Tronan, ¿realmente puedes afirmar que no te resignas? Es complicado no… ? Besos…

@ Fire, no te preocupes, tesoro, ven cuando quieras… Un abrazo guapa!

@Elle, cuanto tiempo, te echaba de menos si… Me tenias mal acostumbrada con tus comentarios tan rapidos y frecuentes, pero imaginé que estarías liada… Espero que los cambios hayan sido a mejor y te hayan aportado mucho. Excelente tu matiz, puede ser el aprendizaje también un factor para distinguir ambos conceptos… Beso enorme, guapa, y disculpada! 🙂

@Caminante, piensa piensa… tiene su jugo el tema… Me acuerdo de ti, un abrazo grande.

Un abrazo a todos! :*

Resignación supone una adaptación, no necesariamente evolutiva, mientras que aceptación supone una transformación abocada a una evolución. La resignación se establece cuando el deseo de realizar no es practicable, frenando en muchas ocasiones la conclusión de las consecuencias, mientras que aceptación supone el determinio de la alternativa… aportando en cierta manera una asimilación…

EN ESTE MOMENTO ME ESTOI RESIGNANDO A UN DETERMINADO HECHO, RESIGNACION CREO YO PORQUE AKELLA SITUACION NO LA ACEPTO EL 100% Y ES MAS NI SIKIERA LLGA AL 50%

SE ENTIENDE¿?

primera vista parece obvio que resignarse es simplemente aceptar las adversidades, las cosas contra las cuales no podemos hacer nada

ME RESIGNE A CUMPLIR Y ACATAR CIERTA VOLUNTAD,PENSANDO QUE ES LO QUE TENGO QUE HACER Y NO TENGO OTRA OPCION,Y LO PEOR Y SE QUE TA MAL,ES QUE NI SIKIERA LO HICE POR MI,SINO POR OTRA PERSONA

TOTALMENTE DE ACUERDO CON UN COMENTARIO QUE LEI MAS ARRIBA QUE DECIA QUE ES MUCHO MAS FACIL ACEPTAR ,KIZAS CUANDO LAS HERIDAS SANEN,Y EMPIECE A DIGERIR MJOR AKELLO QUE TANTO ME MOLESTA,LLGUE A LA ACEPTACION Y PAZ Q TANTO LAS PERSONAS NECESITAMOS

Uhmmm……. pasamos al próximo Vagón del Tren, pero siempre con Nuestro Equipaje en mano (esa es para mi la diferencia), creo

n_n Besos asumidos

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