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Batallando con el mundo Desde mis Brumas

Mi experiencia con el (ejercicio) físico

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Vinieron a mi mente las ganas de escribir sobre lo que sigue ayer, cuando volvía al trabajo después del gimnasio. Había ido por primera vez a una clase de Body Combat, que combina movimientos de artes marciales y boxeo con la música. La sensación fue similar a la de mi primera clase de Spinning, pero el Combat es mucho mas duro, cardio e intenso. También la clase dura más, 50 min.

Cuando volvía en coche me sentía bien por haber aguantado, aunque estaba roja como un tomate y esperando unas agujetas de órdago (que al final no han sido tantas…). Me empecé a plantear que quizá yo también pueda ser deportista y estar en buena forma.

¿Os acordáis cuando hablaba de las etiquetas? A veces nos tachamos de algo que nos hemos sentido desde niños… ¡y se nos olvida despegar la etiqueta cuando ya no lo somos! Yo siempre me he sentido torpe en cuanto al ejercicio físico. Incluso bailando, que me gusta y me sale de dentro, soy demasiado mandona y no cualquier pareja sabe dirigirme bailando salsa, por ejemplo. (Soy indomable! jaja…)

Desde niña tengo complejo de inferioridad con los demás, aunque cada vez me siento más cerca de superarlos. Me valoro y me quiero, a veces incluso me observo con orgullo por algunas cosas que hago. Pero cuando bajan todas mis defensas siento más de cerca ese sentimiento que creo estará en mis posos para siempre. Es sorprendente cuánto nos marca la niñez, ¿verdad? Yo me sentí infravalorada tanto en el colegio como en el instituto; incluso en la universidad iba por mi cuenta. No soy de pandillas porque nunca me he sentido libre para ser yo a las primeras de cambio. Soy de amigos cercanos, a los que soy leal y con los que suelo mantener relaciones unidireccionales.

Con el tiempo fui descubriendo que a menudo proyecto una imagen con la que no me asocio completamente. Tenemos muchas facetas, claro que si. Quien me ve de mujer de negocios no me imagina hippy en los fines de semana o los tatuajes que puedo tener. Vemos solo lo que se proyecta. Y yo para defenderme del mundo que me hacía daño, proyectaba fortaleza, algo de frialdad y cautela. No puedo evitarlo. Las bromas y las risas llegan cuando me siento tranquila…

No me pierdo, retomo el tema. Cuando me vi en esa clase, donde todos sabían la coreografía y daban patadas en el aire, sentí el miedo a la clase de gimnasia del colegio, y sentí que daba un paso para no sentirme inferior a ellas. Miré menos mis defectos y observé más que era capaz de aguantar el ritmo. Yo también di muchas patas y puñetazos, ganchos de derecha y de izquierda. Pensé “no pienso volver” durante la clase, y sentí deseos de superarme la próxima semana al terminar.

Ya me da igual que me miren desnuda en el vestuario. Soy como soy, y es a mi a quien tengo que rendir cuentas. Ni más ni menos. Tras 3 meses de entrenamiento, estoy feliz de sentirme capaz de aguantar una clase de spinning, combat o yoga. Siento como mi cuerpo cada vez es más flexible, y cuanto más sano lo siento, también lo siento más mío.

Cuanto más me cuido, más ganas tengo de hacerlo.
Porque es un regalo de mí para mí. No un sacrificio.

PS: Podría contar mucho más pero no quiero extenderme demasiado (¡Que os aburro!). Quizá no transmita lo que quería: la capacidad de superarnos a nosotros mismos cada día, con cada pequeña cosa. Tenemos límites, sí, pero a veces desconocemos donde se encuentra y de lo que podemos ser capaces. Descubriéndonos mientras los miedos se desploman y las etiquetas se despegan.

6 respuestas a «Mi experiencia con el (ejercicio) físico»

Me alegro de que te sientas bien con tigo mismo, yo nunca lo hago…pero para mi es una manera de esforzarme más…lo que dices parece duro…yo hace diez años que no piso un gimnasio,,,y a veces, eso me hace sentirme mayor…Gracias, tratare de hacer ejercicio. Bicos

Has expresado muy bien lo que pretendías. Esa capacidad de superación. Y me siento identificada con muchos puntos. Yo me superé en su momento y pasé a tener para los demás la etiqueta de la que lo tiene por naturaleza, cuando era fruto del trabajo. Luego vinieron los problemas de salud, pasando a tener la etiqueta de exagerada e incluso de “mal de la cabeza u obsesionada” pero yo sé que las cosas no están funcionando bien, ahora también tengo la etiqueta de la que pasa de todo y no se esfuerza y a veces me lo llego a creer. Estoy en camino y en realidad he probado caminos nuevos y los sigo probando porque tengo razón en esto.

Yo tampoco he sido nunca de pandillas, la amistad la entiendo en circulos pequeños, no entiendo que se pueda ser “mejores amigos” de 50 personas sin que nadie sea especial, más cercano, que lo cuides más, que te preocupe más y recibas lo mismo. En eso nos parecemos un poco.

Un beso grande y un abrazo.

¡Muy bien dicho Bruma! Este post es muy saludable, en todos los sentidos. Tengo que darte las gracias también por haber elegido una canción tan bonita como la de Carmen Consoli..Si tuviera que elegir un titular para tu post, éste sería ‘Emociones corporales’..un achuchón

An: No pretendía concienciar a nadie para haber ejercicio, pero yo te digo que lo he notado mucho a nivel anímico y físico. Más activa y mas fuerte. Unha aperta, An.

Tegalita: ¿Aun te das cuenta ahora que nos parecemos? jajaja… Que noooo, ya lo se…
Las etiquetas que nos pongan los demás, que hagan como quieran. Lo peor son las que nos ponemos nosotros a causa de los demás. Eres deliciosa siendo tú misma.
Un abrazo, canjeable.

Tongue: Gracias a ti! por el Cd de Carmen Consoli que escuchaba ayer en el coche. No encontré ninguna de las que escuchaba, pero esta es mi favorita.
Genial tu sugerencia de título, eres un crack! Un abrazooooo gigante!!

Como decía ‘Patrick Bateman’, me encanta cuidarme! haces bien, yo sigo una rigurosa rutina de ejercicios prácticamente todos los días, aunque los míos van destinados directamente a la musculación y no requiero NADA de cardio porque por genética, soy muy delgado y después de dos años entrenando, comiendo y descansando bien, he conseguido tener un buen cuerpo.

Yo hice boxeo y kick-boxing, que es un poquito más ‘duro’ que el Body Combat, pero vamos, para una chica está genial el Body.

Besos!

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