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Amanecer en el Camino

Posiblemente el amanecer más hermoso que he visto nunca, en mi tercera jornada de camino, la primera que comenzaba dentro de Galicia, en el encantador pueblo de O Cebreiro. Ese día comencé a caminar con la que se convirtió en mi “angel del camino”, y paso a paso, nos fuimos conociendo, reflejando, y ya no nos separamos hasta Santiago!

La jornada anterior, la subida a O Cebreiro, fue realmente dura, sobre todo porque me equivoqué y subí la montaña que no era….! Si, como lo cuento. Tan emocionada estaba yo ese día que empecé a subir y subir y luego, cuando te entran dudas, te planteas el dar la vuelta. Un voluntarioso señor me dijo que iba mal y me mostró el camino, pero tras 5 kilómetros de más, fue desmoralizante, volver abajo y empezar a subir la montaña de enfrente…

Llegué a la subida de verdad, un camino de vacas, con rocas y piedras, que, durante 12 km, resulta agotador… Eso sí, la ruta era maravillosa. Había momentos de un silencio absoluto, solo con los cencerros de las vacas que se veían por las montañas lejanas. Era mágico.

Una vez entré en el pueblo, a 1200 metros de altura, todo un “momento nchi”: Desde una tienda de regalos sonaba esta canción… Y yo como una campeona, con mi mochila y mis dolores, terminaba mi segunda jornada, con montaña extra. 😉

4 respuestas a «Amanecer en el Camino»

Brumis: sos leyenda. Jaja. Te imagino agotada y sintiendo una satisfacción interna, un calorcito… toda triunfal por haber llegado.
Y esa canción!

Con respecto a la imagen… pues gracias por compartirla. Me alegra que hayas presenciado una imagen tan hermosa, que habla de tantas cosas sin decir nada.
Como haber subido a la montaña equivocada con todas las ganas y después tener que emprender otro camino…

Cuantas cosas nos pasan en la vida, y nos pasan no más. Sonrio pensando que vos te das cuenta, que hay otros ojos que ven, en verdad, lo que importa.

Un abrazo, desde esta primavera que cada día se pone más linda.

Madre mía! Es increíble la foto, estremecedora, de una belleza que casi pone los pelos de punta!
Incluso subiendo una montaña de más, sacaste lo mejor del Camino, de tu camino, y eso es lo más importante.
Muchos besitos!

Carla: me dices unas cosas…! jajaja…
Fue muy bonito, me temblaban las piernas y cuando entré en el pueblo y escucho la melodía de Luar na Lubre, mi sonrisa no tenia limites.
Lo del amanecer es inolvidable. Estaba en el albergue, preparando mi mochila par asalir, y vi algo de rosa en la ventana, me asomé y fui corriendo a hacer las fotos. Fue un regalo de la vida, del cielo!
Un abrazo, angel de la primavera.

Tronan, tiene bemoles tiene. Lo gracioso es verme toda feliz y triunfal subiendo por donde no era! Luego ya pensé que me faltaban las flechitas del camino… aish! De todo se aprende! |:-)*

Sula, si ves la foto a toda pantalla lo alucinas. 🙂
De todo se saca cariño, hasta de las montañas equivocadas, no importa cuanto las hayamos subido. Si sabemos que es por la otra no vamos a quedarnos alli, no? Por mucha pereza que de bajar y volver a subir…
Un arrechucho, guapi.

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