Categorías
Desde mis Brumas Musica

Deshaciendo maletas…

oceano-bruma.jpg
Sumida en el océano y la materia a mi alrededor…

Poco a poco voy aterrizando en el mundo real, de manera apabullante, con todo el trabajo esperándome, nuevos retos, los efectos de la crisis en el trabajo, nuevas estrategias para defendernos de ella (que maligna es la crisis!:P), etc. etc.

Voy deshaciendo la maleta y dándome cuenta de lo que traigo conmigo…

– Caminos, muchos caminos, flechas amarillas…
– Peleas de algas
– Bosques infinitos
– Visitas a Mi Mar
– Bocadillos de tortilla de mamá (que luego me como conmovida pensando en ella)
– Compota de manzana hecha con amor
– La complicidad de Che y Fita
– Las dotes de bricolaje de mi hermana
– Bailando un vals con mi vestido hippy
– Un ángel de la Guarda en el Camino
– Momentos de silencio y confluencia en el Obradoiro, frente a la magnífica Catedral de Santiago
– A mi ardilla Lola (que ya os presentaré)
– Amor perruno con Rita
– Sentimientos incontenibles
– Una barbacoa en un bosque mágico
– Una nueva serenidad para afrontar mi soledad

He desconectado, por supuesto, pero reconozco sentirme extraña a mi llegada. Quiza por traerme nuevas herramientas, o nuevas ideas para mi día-a-dia que no se bien como emplear. Sigo sensible, sensitiva y como pasa despues de una epoca de mucho movimiento (en mi caso: crisis, ganas de partir, camino, visitas express a la famila, “coraje” por volver, vuelta), te quedas parado diciendo ¿y ahora que?.

Ahora cautela, observación, tranquilidad (no me costará mucho dada la cantidad de gente de vacaciones estos dias) y serenidad, para jugar con esta balanza del equilibrio, moviendo los pesitos de sitio hasta encontrar la paz. ¿No es al fin y al cabo eso la vida? Como jugamos con los pesos de la balanza de un lado al otro, quitando unos, poniendo otros, balanceándonos… 🙂

No se me han caido tantas cosas de la maleta como hubiera querido, cosas que tienen raices en la memoria, en el mundo que me rodea, en el aquí. Supongo que con los recuerdos y los lazos pasa que no se pueden borrar de un plumazo, y solo el tiempo traerá otros nuevos que irán echando a un lado a los que hoy tenemos tan cerca.

Me imagino la mente como un océano en el que las cosas se hunden despacio despacio… Tras un naufragio flotan los recuerdos, pero poco a poco se asientan y encuentran su sitio en el fondo, o a un ladito, sobre una roca…. Las mareas pueden cambiarlos de sitio, las algas pueden adornarlos, pero ahí están, náufragos de la mente.

No me hacen daño estos náufragos, los dejo estar mientras quieran, consciente de su estancia efímera (como todo en esta vida…). Como decía con las penas, que naden que naden…

¿Y vosotros? Que os traéis en la maleta? Qué equipaje os gustaría perder? 😉

También me traje en la maleta este descubrimiento musical…

11 respuestas a «Deshaciendo maletas…»

Ante todo, estaba segura de que hoy volvías. No tengo idea por qué.

Segundo, que bueno que te tomes con calma el juego del equilibrio.
Don’t worry por las cosas que no se te cayeron de la maleta y que hubieras querido se caigan. El tiempo pasa, y vamos dejando que las cosas se caigan, para dejar paso a nuevas experiencias.
Suponés bien, Brumis.

En mi maleta traigo un peso que no se va, que no se va nunca. Una persona que fue importante en mi vida y que por esas cosas que nos pasan, ya no está en mi vida.
Tengo que dejarlo ir, y me gustaría perdelo.
Para alguna vez encontrarme pensando en él sin dolor.
Eso es lo que más me pesa ahora, porque creo que es lo único que me ata a la tierra. Y yo, quiero volar.

Por cierto, con la canción…¿hacemos una ronda todos mientras la bailamos? Que ganas!

Carla, gracias bonita. No es facil borrar a las personas de nuestras vidas, no deberiamos de hecho, mas que dejarlas pasar, con calma, sin enfadarnos.
Me parece curioso que muchas veces cuando me pongo a escribir no estoy triste, sino que quizá me salen cosas un poco melancolicas cuando ya estoy escribiendo…

Iba a hacer una actualización pero lo especifico vía comentario. Estoy contenta, he evolucionado mucho estos dias y he dejado muchas cosas y sentimientos atrás. No de manera radical pero si la manera de afrontarlos.
Tengo mucha suerte por tener a personas tan inmensas a mi alrededor; en Galicia se han reafirmado relaciones y sentimientos.

Carla, sigo contigo, claro que tienes que volar, estas hecha para eso,… Corre, coge carrerilla… y Vuelaa! Bailaa!!
Un abrazo enorme….

Victor, estas revolucionando el comentario tradicional… 😉
Un achuchon, amigo.

Hablando de naufragios, llega la pirata en tu auxilio.

Bruma, las personas nostálgicas y melancólicas, no olvidamos nunca, siempre digo que tengo nostalgia hasta de los rincones.

Me dijo una vez, un novio psicólogo, que no podemos olvidar el pasado, porque sería obviar una parte de nosotros, que lo vivió, que lo sintió como auténtico en su momento.
Y por supuesto es muy importante quedarnos con lo bueno de todas las personas que pasan por nuestra vida.
Otra cosa, sería aferrarnos a ese pasado, pero me da que tu eres fuerte y tienes demasiados recursos mentales.

Sin ánimo de dar lecciones de vida, nada más lejos de mi propósito y de mi poca experiencia vital, pese a mi edad, te quería decir que te entiendo perfectamente y que tu postura me parece la más acertada.

*****
No quiero perder nada de mi equipaje, las cicatrices, los malos momentos, los sinsabores, las traiciones de otros y de mi misma, todo, todo, eso soy yo, y no lo oculto ni reniego de eso, al contrario, lo miro e intento no cometer los mismos errores.

En la maleta traigo, ánimo e ilusión, eso siempre, e inquietud por seguir aprendiendo.

Saludos desde alta mar… imaginarás que de pirata no puedo decir: Un Beso preciosa :))

PS. Me encanta el vestido, por dios (conste que las piratas también somos muy femeninas)

Bienvenidaaaaa, me alegro de tenerte nuevamente on-line!!.
Yo dejaría atrás en mi equipaje lo mismo que Carla … el no sentir dolor cada vez que me acuerdo del que fue durante muchísimos años mi mejor amigo …
Y por supuesto, cualquier tipo de dolor y angustia tanto mia como de la gente que quiero.
Bicos,

Galleguiña, me entendiste perfectamente.
Te recordé cuando vi las fotos que Brumis tomó en el recital de Marlango.

Che, pirata, eso de los recursos mentales me quedó flotando…
Puedo preguntar qué es un recurso mental?

Ah, y Brumis, obviamente, me alegra mucho que sientas tu evolución.
Por aqui siempre la siento, en cada paso, en cada post, siempre hay algo aprendido. Y eso es buenisimo para vos, y para todos.

Un abrazo.

Bienvenida de nuevo al mundo real…

Entre las primeras palabras que nos regalas me encuentro agradables sorpresas, posiblemente la más valiosa de todas es lo identificado que me siento contigo en este momento; yo no he vuelto de un largo viaje (al menos no físico), pero tus dos metáforas encajan perfectamente en mi mundo (y por cierto, me encantan!)

La balanza…, días enteros, noches en vela, moviendo esos pequeños pesos de un platillo al otro, intentando averiguar cual sobra, cual falta, cuantos a un lado, cuantos a otro… A veces resulta agotador, otras veces desesperante, en ocasiones piensas “este peso me sobra” y otras buscas bajo la mesa como loco, porque algo te dice que hay uno que no aparece, pero debería estar ahí.
Pero no me rindo, puzzles más complicados he resuelto, todo es cuestión de paciencia y tiempo. Y tú no te rindas con tu balanza, todas terminan encontrando el equilibrio tarde o temprano, es su fin, su destino.

El naufragio…, no creo que sea necesario que los restos de un naufragio desaparezcan por completo; es cierto que tenerlos presente suele doler al principio, es inevitable recordar “lo que fueron” al verlos, pero con el tiempo dejan de ser “lo que fueron” y pasan a ser “lo que son”… Restos, solo restos que recuerdan que existió un barco, que se hundió por seguir una ruta errónea, por navegar a ciegas, por una tormenta o porque, sencillamente, no podía seguir navegando.
No está de más que queden algunos de esos restos a la vista, pero siempre siendo “lo que son”, restos que nos recuerdan que debemos navegar con cuidado, eligiendo bien nuestra ruta y respetando las reglas del mar.

Bueno, yo seguiré jugando con mi balanza, aunque cuesta mucho dejarla en equilibrio estando en un barco que empieza a navegar entre los restos de un naufragio…

Gracias por esas dos metáforas, que me quedo como un regalo 🙂

Carla, es que soy una sufridora sin remedio,
y recurso mental, para mi, son como estrategias mentales, terapia congnitivo-conductual, cambio de pensamiento, un ejemplo, si estás melancólica pensando en tu amigo, es lógico que te pongas triste, al momento, te haces un tipo de preguntas, convenientes para que ese pensamiento se convierta en algo útil, y cambia el estado de ánimo.

(preguntas convenientes son las que enseñan en este tipo de terapia)

Bueno no me enrrollo, te lo comento porque es lo que hago hace años, y a mi me funciona. Requiere mucha práctica y asiduidad.

Beso Carlita, aunque vaya de pirata 🙂

PS. Si algún experto me lee, que perdone los fallos, por favor.

Cambio de pensamiento… lo pondré en practica.

Gracias, pirata.

(a veces me pongo un parche, no es que quiera ser parte de la tripulación, pero te espero en alguna isla.)

Jajajajaja, sí Carlita, también voy medio cegata por la vida, y esta es nuestra isla, aunque los frios australes, no están nada mal.
Si me acordara del nombre de una zona de bosques de tu pais, que me enseñaron en las costas youtumbiteras te lo diría, Naunque ó algo así… me quedé impresionada… dicen que han rodado varias películas allí, no me extraña, es de ensueño ;*

Pirata, Gracias por tu comprensión. Si, me parece a mi que las irremediablemente nostalgicas no olvidamos, ¿y no sería eso una negación a lo vivido? No merece la pena, mejor superarlo poco a poco, que la herida escueza menos y se cierre despacito…
Te mola mi vestido eh!! Nos enamoramos a primera vista… Me gusta bailar vals con él, descalza, con las puntas de los pies… jajjaa (go round and round and round and round…)
Saludos y reverencias, pirata, desde barco pirata, con mi larga cabellera ondeando al viento… 😉

Galleguiña, supongo q como con todo, poco a poco el dolor remite, pero como ocurre con las cicatrices con el cambio de tiempo, a veces molestan…
Un abrazo gigante, cualquier día canjeable, quien sabe! :*

Carla, me alegra que la veas, y no se si bueno para todos o no, mientras lo sea para mi, perfecto. Nunca sabemos lo que nuestra vida o acciones afectan al exterior, es curioso… Me dejas pensando… 🙂
Un abrazo, queriendote…

Inguz, es un verdadero placer, te las envuelvo con papel de regalo morado y un lazo plateado. Paciencia con la balanza…
Otro abrazo, canjeable.

Pirata, a mi también me gustaría saber más de las preguntas de tu terapia. Ya nos contarás…

Un abrazo gigante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *