12 Ago 2009

Archivado en En Desde mis Brumas, Psicoanalizando | 10 Comentarios

Expectare

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Image by angelfrmurnightmare7

Había leído hace un tiempo en casa de una amiga:

«No estoy aquí para cubrir tus expectativas
ni tú estás aquí para cubrir las mías.»

Como la mente es sabia, hace poco se rescató este recuerdo y la cita me ayudó a lidiar con mis sentimientos. No somos conscientes a menudo de nuestro tandem pensamiento-sentimiento y podemos caer en la incoherencia. Puedo decir: «no espero nada de ti», pero si me duele que no me llames, que no me apoyes, que no me digas «te quiero» en una dedicatoria, o que prefieras a otra persona en lugar de a mí; entonces, ya estoy esperando algo y contradigo mi afirmación; me engaño a mí misma.

El respeto a los demás es una base. Dejar estar.
Dar sólo de lo que tengamos es una actitud constructiva y sana hacia nosotros mismos. Por tanto, si no nos dan lo que nos gustaría, no van a hacerlo porque nosotros (nos) demos más y más. No tenemos que conquistar a nadie, más que a nosotros mismos.

Quiero tomarme un ratito, pensar qué es lo que espero de algunas personas vitales en mi vida, hacer una lista con mis expectativas, razonarlas y comprenderlas. Es curioso como muchas veces de alguien tan cercano como puede ser un familiar o un amigo no te planteas qué estás esperando de esa persona. «Que me quiera», dirían algunos, pero, ¿eso qué implica? ¿que te llame? ¿que te pregunte por tí? ¿que simplemente esté ahí cuando le necesites? ¿qué comparta las cosas del día a día contigo? ¿que tengáis una confianza mutua?

No es justo que te sientas decepcionado o desilusionado con alguien por simplemente no encajar las expectativas de ambos. Quizá podéis tener una relación más saludable comprendiendo la situación de cada uno (aunque lo hagamos de manera individual e interior cada uno de nosotros). Seguro que a más de uno le descoloca la pregunta «Oye, tú qué esperas de mí?», pero seguro que los resultados sorprenden a más de uno.

Son tantas cosas que a veces ni nos damos cuenta. ¿Es posible o es una utopía la no-expectativa? Supongo que como la autodependencia, nunca es al 100%. Es a lo largo camino cuando nos vamos dando cuenta de las cosas, soltando lazos y lastres y descubriendo por nosotros mismos (no por todos los millones de veces que lo leemos) que Todo está en nosotros. Aquí dentro, en nuestro cajón desastre.

  1. Yo espero que no te vendas a Satán y que sigas luchando del lado de los Caballeros de la Luz (los guenos)
    Un abrazo

  2. No hace mucho leí el libro del que está extraída esa cita, se trata -si no me equivoco- de «Sueños y existencia» de Fritz Pearls, uno de los padres de la terapia Gestalt… y la cita es uno de los «mandamientos» de esta interesante corriente (estoy acudiendo desde hace casi 3 meses a una terapia Gestalt).

    Un fuerte abrazo.

    Felipe.

  3. A mí me ha pasado eso con algunas personas, he esperado tanto que me ofrecieran lo que «yo quería» y «como yo lo quería» que no me he dado cuenta de que me estaban ofreciendo lo que sabían ofrecerme «a su modo», y es triste ver que se me hayan pasado inadvertidas esas oportunidades de aceptar la apertura de una persona. Lo de aceptarme ya viene de largo, supongo que viene de la manía que tenemos las personas porque las cosas sean como nosotros queremos (de un modo un tanto caprichoso), también creo que tiene que ver con la costumbre de asociar nuestros hechos con nosotros, como si nuestros hechos nos definieran y yo creo que somos dueños de nuestro presente SIEMPRE, en mayor o menor medida, y tenemos más libertad de elección de la que queremos admitir (por la mayor responsabilidad que supone esa libertad) . Yo soy de los que piensa que todo en la vida tiene algún sentido, más que nada porque lo contrario no tendría ningún sentido. Por cierto, el «slide» ha mejorado notablemente 😉 Un abrazo de los buenos, te lo mereces

  4. Enhorabuena, me ha encantado tu reflexión…, profunda, directa y… real como la vida misma.

    Un gran abrazo! 😉

  5. Katreyuk: Yo no tengo intención de venderme a nadie y hace tiempo que he pasado de buenos, malos y roles preestablecidos. Estoy en mi presente, trabajo con mis sentimientos y lo hago por mí. El amor, la comprensión, el respeto y la confianza intento que vayan por delante. Seguro que eso desarma a Satán y da más Luz a los caballeros, aunque cada uno tiene su idioma. Otro abrazo pa ti. :*

    Felipe: Pues no tenia ni idea de que la cita era de un libro, de hecho creo que a ella le salió así, porque se trata de una afirmación hacia sí misma. De todos modos, gracias por la recomendación, tomo nota. Ya me contarás qué tal evoluciona tu terapia, aunque tengo mucho por profundizar en la psicología, estoy muy en la línea gestáltica.
    Un abrazo fuerte.

    Victor: «Me encanta cuando callas porque estás como ausente» pero en tu caso me gusta más cuando hablas, y de qué manera!
    Estoy de acuerdo en lo que dices sobre la libertad, la responsabilidad y el presente. Tenemos muchos vicios y a veces nos olvidamos de nuestro poder. Hay «miedos» o barreras que nos impulsan a atribuir a los demás responsabilidades que son nuestras. El no trabajar con nosotros mismos nos puede dar mucho más trabajo que desviando la responsabilidad a otras personas.
    Me alegro que te guste el slide, hace tiempo que lo cambié! Como el título del blog… ;)*
    Espero verte más a menudo de visita. Tengo té! Un abrazo intenso.

    Inguz: Gracias. Otro abrazo para ti, canjeable en unos dias! ;)*

  6. Reflexiones y comentarios interesantes. Me alivia un tanto leeros en este rarodía que llevo… Me gustan este tipo de temas sicológicos… Gracias a todos.
    Bruma, ya te contaré…

    Tú haces lo Tuyo,
    Yo hago lo Mío,
    Yo no vine a este mundo para vivir de acuerdo a tus expectativas,

    Tú no viniste a este mundo para vivir de acuerdo con mis expectativas,

    Yo hago mi vida,
    Tú haces la tuya,

    Si coincidimos, será maravilloso
    si no, no hay nada que hacer.

    Fritz Perls (le sobraba la «a»)

    Abrazos (a esta palabra no le sobra la «a» pero si se la quitas tienes con lo que se da el abrazo…)… 🙂

    Felipe.

  7. La mujer sonriente says:

    Cuando dejamos de esperar y de cubrir expectativas, un lastre arto difícil de eliminar, comenzamos a sentirnos más livianos. De repente tus actos no me molestan, ni espero con gran ilusión tus detalles que mido segundo a segundo, de repente me alegro porque me llames sin pensar en cuándo fue la última vez ni en si me he sentido escuchada.
    Pero no podemos olvidar que nosotras también tenemos necesidades, que por supuesto queremos que se nos satisfagan, pero que no podemos exigirla y/o imponerla, ya que a veces sólo nosotras podemos cubrírnoslas y, además, que hay gente que «no sabe dar lo que pedimos».
    Love you with all my heart. <3

  8. Creo que la no-expectativa de la que hablas tiene más de tragedia que de utopía. Aunque sea cierto que nos ayude a sufrir menos, también sentiríamos menos. Cuando esperamos algo de alguien, podemos despertar esa reprocidad y hacer que espere de nosotros, sintiéndonos más valorados. Qué aburrido sería si no…

  9. Felipe: Gracias por ese fragmento, me ha gustado mucho leerlo. Un a-brazo, compañero.

    Mujer Sonriente: completamente de acuerdo, especialmente con el segundo párrafo. Ahí estamos, aprendiendo a manejar la autodependencia. Love you too, honey. :*

    La voz dormida: Bienvenido! 🙂
    Hay opiniones para todos , por supuesto. Yo no lo veo una tragedia y te digo que siento intensa y profundamente la vida. No por esperar algo de alguien siento menos. La ilusión es una cosa distinta a la expectativa aunque a veces puedan confundirse. Me encanta que me correspondan, que me sorprendan, que me quieran,… pero no me gusta que eso sea una expectativa, prefiero que me sorprenda. Y si tengo expectativas, mi intención es conocerlas y a las personas con quien pueda tratar el tema manifestarles cuáles son mis expectativas hacia ellos. Lo veo más sano, pero simplemente es mi opinión.
    Un abrazo!

  10. Don´t mention it 😉 🙂 😉

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